Por unas “pensiones dignas”

“Pensiones dignas” es el grito que más se escuchó en prácticamente toda España el jueves 22 de febrero, cuando miles de jubilados decidieron salir a las calles a luchar por sus derechos. ¿Qué pedían? Una subida de sus pensiones que por lo menos siga el ritmo de la inflación para no perder poder adquisitivo, considerando ‘insuficiente’ la subida del 0,25%.

Se trata de unas reivindicaciones de las que se hacen eco tanto los pensionistas pertenecientes al régimen de la Seguridad Social como al de Clases Pasivas, ambos colectivos afectados por la revalorización de las pensiones en un 0,25%.

Según fuentes policiales, en la capital se concentraron, entre 3000 y 4000 manifestantes convocados por la Marea Pensionista y respaldados por diversos sindicatos. Consiguieron lo que no se había logrado en una manifestación en Madrid hasta la fecha: bloquear la entrada principal de la Cámara Baja durante 3 horas.
Los gritos y pancartas de “vergüenza”, “ladrones”, “somos pensionistas, no terroristas” se repitieron durante toda la mañana en 40 localidades, pero… ¿cuál es el verdadero problema al que se está enfrentando el Sistema de Pensiones?

En las últimas fechas hemos tenido oportunidad de conocer el estado del sistema de pensiones según las intervenciones de la Ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. En estas asegura la mejora del sistema, de la calidad de las pensiones así como del aumento del número de pensiones que se paga con las cotizaciones. Ha puesto en valor los aspectos más destacados del sistema de pensiones, tales como “que por primera vez desde 2008, en 2017, los ingresos por cotizaciones sociales crecieron por encima del gasto en pensiones”, así como la necesidad de seguir trabajando para impulsar un gran acuerdo en el Pacto de Toledo por el futuro del Sistema de pensiones.
Durante sus intervenciones, no ha contemplado algunos aspectos que son fuente de conflicto, incertidumbre y temor, parte importante de las razones que han motivado las movilizaciones y el malestar generalizado de la sociedad en lo que respecta a las pensiones. Estos son algunas de ellas:

La brecha entre ingresos y gastos en el sistema

Gracias a los primeros (ingresos por cotizaciones) se puede hacer frente a los segundos (gastos en pensiones y subsidios). En 2017 la brecha entre ambos superaba los 25.000 millones de euros y la tendencia es que la diferencia sea cada vez mayor.
Y aunque la creación de empleo ha ido en aumento, se trata de un empleo precario lo que hace que la cotización media anual haya caído de 6.146 a 5.902 euros en cinco años, desde la entrada en vigor de la reforma laboral de 2012 (según la Encuesta de Población Activa – EPA-).

A todo ello se suma que la recaudación por parte de la Seguridad Social, teniendo en cuenta las medidas y bonificaciones aplicadas en las últimas fechas para incentivar la generación de empleo (tarifa plana de autónomos o recorte en la cotización de desempleados, entre otras), pone en mayor dificultad la solvencia de la Seguridad Social teniendo el Gobierno que garantizar con un préstamo de sus presupuestos las necesidades de financiación de la Seguridad Social.

El Fondo de Reserva, la “hucha” con la que se hace frente al pago de las pensiones, quedó en 8.095 millones de euros a 1 de diciembre del 2017. Se trata de la cifra más baja desde 2002, y es que en el último año se ha vaciado el 90% de esta.

Una población envejecida

Hoy, las pensiones que se pagan con cotizaciones necesitan de 2,3 trabajadores para cada pensión. La pirámide demográfica está cada vez más invertida y el mayor riesgo comienza cuando los nacidos entre los 50 y 70, generación ‘baby-boomer’ lleguen a la jubilación. ¿Cómo se podrán pagar sus pensiones? Según las Proyecciones de Población del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de mayores de 67 años aumentará de un 8,5 en 2022 a 10,6 en 2032 y 13,1 en 2042.
La pirámide demográfica invertida tendrá una repercusión directa en al pago de pensiones: hoy hay 2,33 cotizantes por pensionista; “mañana” por cada dos pensionistas solo habrá un cotizante.

En esta línea, Mariano Rajoy, presidente del Gobierno, durante su intervención en el Foro ABC en el mes de febrero, insistía en la conveniencia del ahorro a largo plazo que sirva como complemento a las pensiones públicas por parte de los ciudadanos, así como el incentivo de los planes de pensiones. Anunciaba en aquel momento que propondría al
Consejo de Ministros la aprobación de un Real Decreto “que permitirá a las personas que ahorran en planes y fondos de pensiones recuperar todo o parte de lo ahorrado a partir de los diez años de la aportación”.

Los pensionistas volvieron a la carga el 1 de marzo. Se volvieron a escuchar los gritos de “pensiones dignas” por la capital. La lucha por las pensiones no cesa, aunque habrá que esperar al próximo 14 de marzo para contar con una respuesta clara por parte del Gobierno; fecha en la que el Presidente, Mariano Rajoy, comparecerá en el Congreso en un pleno monográfico sobre pensiones.

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