La gestión de la edad en las plantillas

El pasado 27 de mayo el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO), celebraba la jornada «Tendencias en la gestión de la edad en el mundo laboral» con el fin de que las empresas u organizaciones pudieran contextualizar y comparar global y cualitativamente la gestión de la edad de sus plantillas en relación con las tendencias emergentes en el mundo laboral.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2049, los mayores de 64 años duplicarán su número y supondrán el 31,9% de la población, lo que representará una tasa de dependencia del 89,6%, frente al 47,8% actual. En esa misma fecha, los hombres alcanzarán una edad media de 84,3 años y las mujeres se acercarán a los 90. Alargar la vida laboral no es un opción por tanto, sino una necesidad par garantizar la continuidad del nuestro sistema social.

Las empresas y organizaciones, conscientes de esta realidad, buscan alternativas, beneficios o recursos para atraer, mantener y retener el talento en sus plantillas gestionando adecuadamente las diferentes edades y el envejecimiento activo. Los ponentes abordaron a través de sus intervenciones, desde la gestión de la edad en el mundo laboral o las medidas para favorecer la continuidad de los trabajadores mayores, hasta la flexibilidad en las condiciones en los últimos años de la vida laboral o el impulso de políticas y estrategias desde la seguridad y la salud en el trabajo, entre otras materias.

Durante la jornada se apunto asimismo, que parecía haber consenso según diversos estudios respeto a que en la próxima década se eliminarán las jubilaciones anticipadas y aumentarán entre cinco y diez años la edad de jubilación. También se reducirán mucho las pensiones y crecerá la proporción de jubilados sobre activos. España cuenta con dos trabajadores por cada pensionista actualmente, dato preocupante ya que la sostenibilidad del sistema de pensiones depende en gran medida del ratio trabajador-pensionista. Además, las empresas, no consideran esto como un problema suyo, sino más bien como un reto para el sector público.

El Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) contempló durante la jornada varias propuestas dirigidas a las empresas para desincentivar el adelanto de la jubilación de sus trabajadores mayores de 55 años. Ello, según recogía la noticia digital elpais.com con el fin de que el sistema de pensiones público mantenga la viabilidad económico-financiera y una cuantía adecuada de la pensión. De esta manera, se refirieron a las siguientes opciones:

  • La exoneración de cuotas a la Seguridad Social;
  • La jubilación demorada, en la que el trabajador cumple con un cuarto de su jornada y percibe un 25% del salario y el otro 75% los complementa la Seguridad Social;
  • La jubilación parcial, en la que el trabajador pasa del 25% al 50% de la jornada y una persona se incorpora para completar el tiempo;
  • Finalmente, la penalización de las jubilaciones anticipadas, aplicando coeficientes reductores en función del tiempo que se deja de cotizar.

Diversas empresas trabajan ya en un sentido semejante con el objetivo de motivar a los trabajadores mayores a continuar contribuyendo en una empresa determinada, a través de su experiencia, conocimiento y talento, ofreciendo planes sociales, alicientes o una mayor flexibilidad laboral.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies