El debate nacional sobre las pensiones

La extra de julio de los pensionistas ha requerido que se vuelva a acudir al Fondo de Reserva, la hucha de las pensiones, retirando 8.700 millones de euros y abriéndose nuevamente el debate sobre la sostenibilidad de la misma y la necesidad del Pacto de Toledo.

¿Para qué está el Fondo de Reserva si no es para hacer frente a estos pagos? Cabe recordar que efectivamente el Fondo se constituyó para la financiación de las pensiones de carácter contributivo y demás gastos para su gestión de manera exclusiva (Ley 28/2003, de 29 de septiembre, reguladora del Fondo de Reserva de la Seguridad Social), pero no es menos cierto, que el límite fijado por ley para disponer de estas cantidades (un 3%), ha superado con creces la previsión inicial. Si bien en la Ley de Presupuestos Generales del Estado del 2015 se introdujo una disposición adicional que hacía inaplicable el citado límite durante los ejercicios 2015-2016.

¿Está siendo irresponsable el Gobierno en su uso del Fondo de Reserva? ¿Es esta una situación insostenible? Los expertos apuntan que es necesario abordar este asunto de manera urgente y en profundidad. Según las estimaciones de la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilida Fiscall), el agujero de la Seguridad Social hará que se siga vaciando la hucha de las pensiones, dejándola a cero a finales de 2017 o principios de 2018.

La memoria 2015 del Consejo Económico y Social (CES), destaca que la situación del Fondo de Reserva de la Seguridad Social a 31 de diciembre era de 32.481 millones de euros, representando una reducción de un 22% respecto del año anterior. Desde que en 2012 se empezase a disponer del mismo, este se ha visto reducido en más de un 50%.

La insuficiencia de liquidez del sistema para afrontar los gastos asociados al pago de las pensiones contributivas, ha llevado a una importante disminución del Fondo de Reserva de la Seguridad Social. En la medida en que el incremento de los ingresos por cotizaciones sociales todavía es muy moderado e insuficiente para hacer frente a esta situación, se hace necesario, tal como recomienda la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), dar prioridad al análisis de la situación financiera a corto y medio plazo del sistema en el marco de la Comisión del Pacto de Toledo y evaluar la adopción de medidas que aseguren de forma más permanente su financiación.

Es por ello, continua apuntando la memoria del CES, que la recuperación de los ingresos del sistema, a fin de alcanzar los objetivos de déficit de las Administraciones de la Seguridad Social y, de garantizar la sostenibilidad del sistema de pensiones, pasaría por: aumentar el nivel de empleo pero también mejorar aquellas características del mismo que repercuten en el nivel de ingresos del sistema.

En cuanto al ámbito comunitario, entre las prioridades asumidas en políticas de protección social recogidas en la memoria se encuentran, entre otras

  • Equilibrio entre años como trabajador y como pensionista: Los sistemas de pensiones deben seguir ajustando la proporción entre los años de trabajo y los de pensionista, siendo capaces de ofrecer ingresos adecuados en la vejez de manera sostenible.
  • Fomento del envejecimiento activo: Las reformas en materia de pensiones deben apoyarse con estrategias integrales de envejecimiento activo que incentiven la permanencia de hombres y mujeres en empleos de calidad, con las apropiadas garantías y acceso a los servicios sociales antes de la jubilación.
  • Mejoras en materia de empleo: Para la sostenibilidad y adecuación futura de las pensiones resulta crucial reducir el desempleo juvenil, afrontar las desigualdades por género y las condiciones de trabajo precarias, así como desincentivar la retirada temprana del mercado laboral.

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